La entrada Hoy celebramos a San Francisco de Asís, ejemplo de pobreza, armonía y paz se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>San Francisco nació en Asís (Italia) en 1182, en una familia acomodada. Su padre era un rico comerciante y, por lo tanto, él estaba destinado a asumir el negocio familiar. Así, mientras el tiempo de asumir mayores responsabilidades llegaba, Francisco se dedicó a gozar de sus bienes en medio de la ostentación y las frivolidades. No hubo mayores contratiempos hasta que se vio forzado a ir a la guerra y cayó prisionero. Ciertamente, no fue mucho el tiempo que tuvo que sufrir esa condición pero su salud empezó a resquebrajarse. Cercado por el desasosiego, en medio del horror de la guerra y la enfermedad, Francisco empezó a escuchar una voz que clamaba desde su interior: “sirve al amo y no al siervo”.
Su estado precipitó el retorno a casa y allí, en contacto con la naturaleza y en el redescubrimiento de la oración, poco a poco fue entendiendo que Dios quería algo más de él.
Francisco comenzó a visitar a los enfermos abandonados del pueblo, muchos de ellos leprosos. Con frecuencia les llevaba algo de comida y abrigo, hasta que decidió regalarles sus propios vestidos y su dinero. Algo nuevo crecía en su corazón y era muy distinto a cualquier cosa que hubiese probado antes: su espíritu empezaba a tener paz, rodeado de la pobreza, viviendo humildemente y sintiendo compasión por los demás.
Cierto día, mientras oraba en la Iglesia de San Damián, le pareció que el crucifijo le miraba mientras decía: “Francisco, repara mi casa, pues ya ves que está en ruinas”. Entonces, creyendo que Cristo le pedía reparar el templo físico, fue, vendió los vestidos de la tienda de su padre, y llevó el dinero al sacerdote que cuidaba el templo, pidiéndole que lo deje vivir allí. El sacerdote aceptó que se quedara, pero no recibió el dinero. Entonces, su padre lo buscó, lo golpeó furiosamente y, al ver que su hijo no quería regresar a casa, le exigió que le devolviera el dinero. Francisco, por consejo del obispo, decidió honrar a su padre devolviéndole todo, cosa que cumplió hasta el extremo de devolver hasta la ropa que llevaba encima.
Lejos de la manera como había vivido por muchos años, Francisco se dedicó a reconstruir la Iglesia de San Damián y de San Pedro. Con el tiempo se trasladó a una capillita llamada Porciúncula, la cual reparó y convirtió en su hogar. Con el corazón transformado por la oración, Francisco pedía limosna para los pobres y los servía con cariño. Mientras iba de camino, quien se encontraba con él recibía su saludo característico: “La paz del Señor sea contigo”.
Su estilo de vida empezó a atraer a muchos, quienes también querían acompañarle y ayudarlo en sus labores. Entonces, la idea de formar una hermandad religiosa se fue concretando hasta que, en 1210, Francisco, junto a sus amigos, viajó a Roma con el manuscrito de la futura regla en mano, en busca de la aprobación pontificia.
Y el Papa dio su aprobación. El espíritu de la regla aprobada giraba en torno a la pobreza, que sería el fundamento de la nueva orden. Pobreza que debía ser asumida con amor y expresada en la manera de vestir, los utensilios que se empleaban y, principalmente, en los actos. Para sorpresa de los incrédulos, los hermanos de Francisco reflejaban alegría y contento.
Considerándose indigno del sacerdocio pleno, llegó sólo a recibir el diaconado y quiso darle a su Orden el nombre de “Frailes menores”, con el propósito de que sus miembros fueran conscientes de su llamado a ser verdaderos siervos de todos, amantes de las cosas de Dios que se hallan en lo sencillo.
La humildad y el desprendimiento que Francisco vivía eran en esencia expresión de una convicción: “ante los ojos de Dios, el hombre vale por lo que es y no más”. De allí sus palabras: «Hay muchos que tienen por costumbre multiplicar plegarias y prácticas devotas, afligiendo sus cuerpos con numerosos ayunos y abstinencias; pero con una sola palabrita que les suena injuriosa a su persona o por cualquier cosa que se les quita, enseguida se ofenden e irritan. Estos no son pobres de espíritu, porque el que es verdaderamente pobre de espíritu, se aborrece a sí mismo y ama a los que le golpean en la mejilla».
Cristo le concedió a Francisco el don de poderlo acompañar de cerca en los dolores de su Pasión: recibió de Nuestro Señor los estigmas en carne propia. El Santo, en su madurez, había experimentado durante la oración continuos éxtasis y muchos hechos prodigiosos tuvieron lugar a su alrededor. Sin duda, recibir los estigmas fue el mayor de todos. De eso dieron fe los hermanos que le fueron más cercanos, así como de su deseo de mantener el milagro en reserva. Era como si, de alguna manera, Francisco fuese “menos él” y cada vez más semejante a Jesucristo en todo.
San Francisco de Asís murió el 3 de octubre de 1226, con solo 44 años de edad. Su figura e influencia en la historia de la Iglesia y en la cultura es inapreciable. Incluso quienes no tienen fe o no son parte de la Iglesia católica reconocen en él a una persona extraordinaria. Parte de esa influencia hoy permanece intacta, por ejemplo, en el amor a la naturaleza, en particular el cariño por los animales. Por otro lado, Francisco sigue presente en muchos detalles y costumbres que evocan sencillez y grandeza: a él se le atribuye haber iniciado la tradición de armar el “belén”, “el pesebre” o “nacimiento” en el hogar, los días de Navidad.
El 4 de octubre de 2013 el Papa Francisco celebró una misa en la ciudad de Asís. He aquí un fragmento de su homilía de aquel día: “San Francisco es testigo del respeto por todo, de que el hombre está llamado a custodiar al hombre, de que el hombre está en el centro de la creación, en el puesto en el que Dios – el Creador – lo ha querido, sin ser instrumento de los ídolos que nos creamos… Francisco fue hombre de armonía, un hombre de paz”.
Fuente ACIPRENSA
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]]>Antes del rezo del Ángelus dominical, el Santo Padre reflexionó en el pasaje del Evangelio de este 13 de septiembre del Libro de San Mateo (18,21-35) en el que Jesús relata la parábola del rey misericordioso para indicar que estamos llamados a perdonar “hasta setenta veces siete”.
“En el lenguaje simbólico de la Biblia, esto significa que estamos llamados a perdonar siempre”, señaló el Papa.
En esta línea, el Santo Padre advirtió: “¡cuánto sufrimiento, cuántas divisiones, cuántas guerras podrían evitarse, si el perdón y la misericordia fueran el estilo de nuestra vida!” y añadió que también en familia “¡cuántas familias desunidas que no saben perdonarse, cuántos hermanos y hermanas que tienen este rencor dentro!”.
“Es necesario aplicar el amor misericordioso en todas las relaciones humanas: entre los esposos, entre padres e hijos, dentro de nuestras comunidades, en la Iglesia y también en la sociedad y la política”, pidió el Papa.
El Santo Padre comentó que en la parábola de la Liturgia de este Domingo “encontramos dos veces esta súplica: ‘Ten paciencia conmigo que todo te los devolveré’. La primera vez la pronuncia el siervo que le debe a su amo diez mil talentos, una suma enorme, hoy serían millones y millones de euros. La segunda vez la repite otro criado del mismo amo. Él también tiene deudas, no con su amo, sino con el siervo que tiene esa enorme deuda. Y su deuda es muy pequeña comparada con la de su compañero, quizá como el sueldo de una semana”.
“El centro de la parábola es la indulgencia que el amo muestra hacia el siervo más endeudado. El evangelista subraya que ‘movido a compasión el señor de aquel siervo le dejó marchar y le perdonó la deuda’”, dijo el Papa quien invitó a no olvidar que “Jesús siempre tiene compasión. ¡Una deuda enorme, por tanto, una condonación enorme!”.
Sin embargo, el Santo Padre recordó que “ese criado, inmediatamente después, se muestra despiadado con su compañero, que le debe una modesta suma. No lo escucha, le insulta y lo hace encarcelar, hasta que haya pagado la deuda. Aquella pequeña deuda. El amo se entera de esto y, enojado, llama al siervo malvado y lo condena”.
En este sentido, el Pontífice explicó que en esta parábola se observan dos actitudes diferentes: “la de Dios, representado por el rey, y la del hombre. En la actitud divina, la justicia está impregnada de misericordia, mientras que la actitud humana se limita a la justicia”.
“Jesús nos exhorta a abrirnos valientemente al poder del perdón, porque no todo en la vida se resuelve con la justicia. Lo sabemos. Es necesario ese amor misericordioso, que también es la base de la respuesta del Señor a la pregunta de Pedro que precede a la parábola: ‘Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano?’. Y Jesús le respondió: ‘No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete’. En el lenguaje simbólico de la Biblia, esto significa que estamos llamados a perdonar siempre”, afirmó el Papa.
Además, el Santo Padre subrayó una frase de la Primera Lectura de la Misa que celebró esta mañana para exhortar a “pensar en el final y dejar de odiar, dejar el rencor” y después reconoció que “no es fácil perdonar” ya que “el rencor vuelve” porque “perdonar no es solamente algo de un momento, es algo continuo y el rencor vuelve”.
Por ello, el Papa señaló también que esta parábola “nos ayuda a comprender plenamente el significado de esa frase que recitamos en la oración del Padre Nuestro: ‘Perdona nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores’”.
“Estas palabras contienen una verdad decisiva. No podemos pretender para nosotros el perdón de Dios, si nosotros, a nuestra vez, no concedemos el perdón a nuestro prójimo. Es una condición. Piensa en el final, el perdón de Dios y deja de odiar. Deja el rencor, esa mosca que vuelve y vuelve. Si no nos esforzamos por perdonar y amar, tampoco seremos perdonados ni amados”, alertó el Papa.
Por último, el Santo Padre invitó a encomendarnos “a la maternal intercesión de la Madre de Dios: que Ella nos ayude a darnos cuenta de cuánto estamos en deuda con Dios, y a recordarlo siempre, para tener el corazón abierto a la misericordia y a la bondad”.
A continuación, el Evangelio comentado por el Papa Francisco:
Mateo 18:21-35
21 Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»
22 Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»
23 «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.
24 Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos.
25 Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase.
26 Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: «Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.»
27 Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.
28 Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: «Paga lo que debes.»
29 Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: «Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.»
30 Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.
31 Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.
32 Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: «Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
33 ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?»
34 Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.
35 Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»
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]]>La entrada Víctor Vásquez es ordenado diácono para la Diócesis de Huehuetenango. se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>Se afirma que la ordenacion induce en el ordenado, ahora en nuestro hermano Diácono Victor Roberto Vásquez Rodríguez, una nueva relación respecto del pueblo cristiano, que es de SERVICIO.

En el sermón 353 de San Agustín, suena reiteradamente el «propter vos» que define el ministerio, en este caso el diaconado, como servicio a los fieles.
San Policarpo de Esmirna dice de los diáconos: que deben «caminar según la verdad del Señor, que se hizo servidor («diakonos») de todos».

El gran modelo y ejemplar de la «diakonia» apostólica según las fuentes de todas las épocas es Aquél que no vino para que le sirvieran, sino para servir (cf. Mt 20,28).
Por eso como uno de los medios de comunicación de esta querida Diócesis de Huehuetenango; «Radio Creativa» le damos gracias a Dios porque sigue llamando mas obreros a su miés (cf. Mt 9, 35-38). En esta ocasion al Diácono Víctor Vásquez, y le felicitamos por este Don recibido, y nos comprometemos como medio a rezar y promover la oración por él para que su diaconado sea santo y fructífero en favor del Reino y sobre todo para Mayor Gloria de Dios.
@emesho27 Radio Creativa.
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]]>Mireia Bonilla – Ciudad del Vaticano
Este mediodía el Papa Francisco se ha asomado desde el balcón del Palacio Apostólico para reflexionar sobre la “corrección fraterna” de la que habla Mateo en el Evangelio de hoy, tomado del cuarto discurso de Jesús conocido como discurso «comunitario» o «eclesial». Francisco ha asegurado que nos invita a reflexionar sobre la doble dimensión de la existencia cristiana: “aquella comunitaria, que exige la protección de la comunión, y aquella personal, que requiere la atención y el respeto de cada conciencia individual”. Además ha pedido “que la Virgen María nos ayude a hacer de la corrección fraterna un hábito saludable, para que en nuestras comunidades se puedan establecer siempre nuevas relaciones fraternas, basadas en el perdón mutuo y, sobre todo, en la fuerza invencible de la misericordia de Dios”.
3 intervenciones para corregir al hermano que se ha equivocado
El Santo Padre señala que para corregir al hermano que se ha equivocado “Jesús sugiere una pedagogía de recuperación, articulada en tres pasajes”:
En el primero, Jesús dice: «Repréndelo entre tú y él solo». Francisco explica que aquí lo que Jesús nos quiere decir es que “no debes poner su pecado delante de todos”. “Se trata – añade – de ir al hermano con discreción, no para juzgarlo, sino para ayudarlo a darse cuenta de lo que ha hecho”.
“Cuántas veces hemos tenido esta experiencia que alguien viene y nos dice mira en esto te has equivocado, tendrías que cambiar esto”, quizás al principio nos enfadamos – dice el Papa – pero luego agradecemos porque es un gesto de hermandad, de comunión, de ayuda y de recuperación”.
El Papa explica además que “no es fácil” poner en práctica esta enseñanza de Jesús, por varias razones: “Porque existe el temor de que el hermano o la hermana reaccione mal”, porque “a veces no hay suficiente confianza con él o ella”. Así mismo explica que, “puede suceder que a pesar de mis buenas intenciones, la primera intervención fracase” en este caso – puntualiza – “es una buena idea no desistir, sino recurrir al apoyo de algún otro hermano o hermana”.
En el segundo pasaje, Jesús dice: «Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos» (v. 16). El Papa señala que este es “un precepto de la Ley de Moisés” y que aunque parezca contra el acusado, “en realidad servía para protegerlo de falsos acusadores”.
“Pero Jesús va más allá – dice el Papa – los dos testigos son pedidos no para acusar y juzgar, sino para ayudar”. De hecho, añade: “Jesús considera que este enfoque con testigos también puede fracasar, a diferencia de la Ley de Moisés, para la cual el testimonio de dos o tres era suficiente para la condena”.
Por último, el Pontífice indica que las anteriores intervenciones pueden fracasar porque “el amor de dos o tres hermanos puede ser insuficiente” y es por eso que en este caso, Jesús añade: “díselo a la comunidad», es decir, “a la Iglesia”.
Si la primera intervención fracasa, Francisco considera que es una buena idea “no desistir y que se las arregle, me lavo las manos, no, esto no es cristiano”, sino “recurrir al apoyo de algún otro hermano o hermana”.
Francisco subraya que incluso esto “puede no ser suficiente” y tengamos que recurrir a “poner a nuestro hermano de nuevo en las manos de Dios”, de hecho Jesús dice: «Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el pagano y el publicano«.
Además, pone un ejemplo: “Cuando nosotros vemos un error, un defecto, un desliz, de un hermano o una hermana, generalmente la primera cosa que hacemos es ir a contárselo a los demás, a chismosear. Y las habladurías cierran el corazón a la comunidad y cierran la unidad de la Iglesia”. Francisco se detiene para explicar que “el gran chismoso es el diablo”, “que siempre va diciendo las cosas malas de los otros, porque es el mentiroso que busca desunir a la Iglesia y de alejar a los hermanos y no hacer comunidad”. Es por eso que ha pedido por favor “que hagamos un esfuerzo para no chismosear”: “El chismorreo es una peste más fea que el Covid, peor, hagamos un esfuerzo, nada de habladurías, nada”.
Por lo tanto – concluye – “no se trata de una condena sin apelación, sino del reconocimiento de que a veces nuestros intentos humanos pueden fracasar, y que sólo estando solo ante Dios puede poner a nuestro hermano ante su propia conciencia y la responsabilidad de sus actos”. “Si la cosa no va – puntualiza – silencio y oración por el hermano y hermana que se equivoca pero jamás chismorreo”.
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]]>La entrada SANTO EVANGELIO DE HOY DOMINGO 02 DE AGOSTO se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
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La “gente” que hoy rodea, e incluso «acosa» un poco a Jesús -cuando él necesita un lugar solitario, tranquilo y apartado-, está tan interesada en escucharle, en pasar tiempo con él, que no les ha importado darse una buena caminata hasta dar con él. No les preocupa el reloj, ni el estómago, ni alejarse de sus casas… Se han olvidado de sus propias necesidades y urgencias… O si se quiere, lo han relativizado todo poniendo en primer lugar al Señor. Y se verán gratamente sorprendidos porque Jesús, en cambio, sí que cae en la cuenta de todas esas cosas, y se ocupa ellas. No es un «predicador» al uso. No se limita a llenar la cabeza de discursos y palabras… ¡y ya está! Primero las personas y sus necesidades. Y empieza por atender a los enfermos.
O dicho de otra manera: El mensaje de Jesús, que habla de un Dios que se preocupa del hombre, le lleva al terreno práctico: esta gente tiene unas necesidades muy concretas ahora mismo. El Reino de Dios que anuncia Jesús tiene que ver con todo esto, con lo que les pasa en ese momento, con lo que necesita la gente. Las cosas de Jesús y del Reino no son simples teorías, o doctrina, ni están alejadas de su realidad concreta. Tienen que ver con su ahora. Y ahora algunos están enfermos, y muchos tienen hambre.
• Jesús está cansado. Y podemos dar por supuesto que también está triste e impactado porque acaban de matar a Juan Bautista. Y pretendía estar a solas con sus amigos más íntimos para comprender, interpretar y dejarse cuestionar por lo que ha pasado. Jesús profundiza en las cosas, en los acontecimientos. No se limita al chismorreo de la noticia, a quejarse contra Herodes, a hacer un acto público de condena: se pregunta qué significa aquello, cómo le afecta, cuál ha de ser su reacción… No le costará darse cuenta de que a partir de ahora el centro de atención y de acoso será él…
Sin embargo, su cansancio, su tristeza y su necesidad de reflexionar y estar un poco a solas… no le impide darse cuenta de la necesidad de la gente, sentir compasión y hacer algo por ella. No dice, hace. La palabra que ha elegido Mateo no es ni «lástima» ni «pena»: es “compasión”, que significa sufrir con ellos y buscar una solución (actuar): es la misma palabra que había usado antes en unas de las bienaventuranzas.

• Los discípulos, que andaban también escuchando a Jesús, se dan cuenta de que se ha hecho tarde, y del hambre de la gente (seguramente también ellos están deseando que les dejen tranquilos) y le piden a Jesús que termine ya con actividad. Ya se ve que no se enteran demasiado de lo que Jesús quiere transmitir con sus acciones y palabras. Aunque sí podemos apreciar en ellos lo siguiente:
– Primero está el «darse cuenta». Jesús vio a la gente y se dio cuenta de que sufría. Por su parte, los discípulos se han dado cuenta de que se ha hecho tarde y hay que comer. Darse cuenta de lo que les pasa a los otros, por delante de lo que me pase a mí es algo propio de Jesús y de los seguidores de Jesús.
– Segundo: plantear esas necesidades descubiertas al propio Jesús, y se les ocurre hacer una propuesta. No muy acertada, aunque parece de sentido común: Son muchos, nosotros/yo apenas tengo nada, o tengo el mismo problema que ellos, así que: «que se vayan a sus casas, a sus países, a sus gobiernos, al ayuntamiento, a los suyos, a donde sea…» para que puedan solucionarlo.
– Tercero: Jesús les invita a hacerse cargo para encontrar una solución: Mira a ver lo que tienes/tenéis, lo que está en vuestra mano hacer. Esto es asunto tuyo y nuestro y de todos. No es sólo un problema de la gente. Y resulta que los discípulos consiguieron mucho más de lo que creían. Aquella pobre gente necesitada también aportaría lo suyo, sus «pocos»… Entre unos y otros… Jesús ha sido la mediación necesaria para ver las cosas desde otra perspectiva.
• Los criterios de los discípulos no son los criterios de Jesús. Como los criterios de la sociedad, en general, y su modo de resolver los problemas, no son exactamente los de los cristianos. Unos conjugan los verbos «despedir» (echar, quitar de la vista, reducir personal, optimizar, devolver a sus países…) y «comprar» (que se apañe cada uno con lo que tiene, que cada cual se busque la vida), «no hay para todos» (es decir: no se puede hacer nada, no queremos repartir/compartir, primero los de casa/país)…
Pero Jesús nos habla continuamente de comunión, de compartir, de fraternidad, de construir comunidad, de ponerse al lado de los débiles, enfermos y necesitados… Si les “echamos”, si les decimos que vayan a “comprarse” (el dinero lo primero que hace es establecer diferencias, entre quien tiene/no tiene, tiene más/tiene menos), si pensamos que no es problema nuestro… es que no nos hemos enterado de nada de lo que Jesús ofrece y pretende de nosotros.
Por eso Jesús procura enseñar a los discípulos y también, claro a todos nosotros:
– Nada de que se vayan, de que no nos molesten, de que “no es asunto nuestro”
– Que les «demos». El verbo «dar» es un de los favoritos de Jesús
– Que pongamos a su disposición nuestros «pocos» para compartir. Cuando Jesús “levanta los ojos al cielo y pronuncia la bendición” (como en la Eucaristía) no está haciendo un gesto mágico: está reconociendo que los alimentos son de Dios, y por lo tanto son de todos, y están para ser compartidos y repartidos, de modo que todos queden satisfechos, y no se desperdicie nada («recogieron lo que sobró»). Por eso cada Eucaristía nos debiera aligerar el bolsillo y el corazón, y aumentar la solidaridad… O será cualquier cosa menos la Cena de Jesús. Aún más: esta «Pre-Eucaristía»-Multiplicación solo fue posible cuando los discípulos empezaron a hacerse cargo de la gente. Jesús ya lo había hecho antes. Pero faltaban ellos.
– Y por último: del mismo modo que en nuestras celebraciones bendecimos a Dios por los alimentos que luego compartiremos en la mesa del altar, no debiéramos perder la costumbre de bendecir a Dios antes de comer en nuestras casas; o de darle las gracias por los dones que recibimos cada día. No es que agradezcamos a Dios el tener comida, como si fuéramos mejores que quienes no la tienen,… sino de hacernos más responsables de trabajar para que a todos llegue lo mismo de lo que nosotros disfrutamos.Porque los dones de Dios son siempre para todos, para que a nadie le falte lo necesario.
No es muy difícil partir de esta reflexión para volver nuestra mirada a lo que está pasando en nuestro mundo y en nuestras comunidades, por culpa de esta pandemia: soledad, hambre, paro, abusos, injusticia, explotación… Para preguntarnos serenamente y seriamente lo que nos pide el Señor como cristianos, como comunidades, como Iglesia. No hacerlo así supondría desvirtuar el Evangelio y hacerlo «increíble» para las gentes de hoy. Y sería falsear la Eucaristía.
Enrique Martínez de la Lama-Noriega, cmf
La entrada SANTO EVANGELIO DE HOY DOMINGO 02 DE AGOSTO se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>La entrada Papa Francisco invita a poner en práctica la Palabra de Dios cada día. se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>Así lo indicó el Santo Padre este Domingo 12 de julio al dirigir el rezo del Ángelus desde la ventana del Palacio Apostólico Vaticano.
“Que la Virgen María, modelo perfecto de tierra buena y fértil, nos ayude, con su oración, a convertirnos en terreno disponible sin espinas ni piedras, para que podamos llevar buenos frutos para nosotros y para nuestros hermanos”, dijo el Papa.
Al reflexionar en el pasaje del Evangelio de este Domingo de San Mateo (Mt 13, 1-23) en la que Jesús relata la parábola del sembrador, el Pontífice dijo que “esta parábola del sembrador es un poco la ‘madre’ de todas las parábolas, porque habla de la escucha de la Palabra”.
“Nos recuerda que la Palabra de Dios es una semilla que en sí misma es fecunda y eficaz; y Dios la esparce por todos lados con generosidad, sin importar el desperdicio. ¡Así es el corazón de Dios!”, señaló el Papa quien añadió que “cada uno de nosotros es un terreno sobre el que cae la semilla de la Palabra, ¡ninguno está excluido!”.
En esta línea, el Santo Padre sugirió “preguntarnos: ¿qué tipo de terreno soy? ¿Me parezco al camino, al pedregal, al arbusto? Si queremos, podemos convertirnos en terreno bueno, labrado y cultivado con cuidado, para hacer madurar la semilla de la Palabra. Está ya presente en nuestro corazón, pero hacerla fructificar depende de nosotros, depende de la acogida que reservamos a esta semilla”.
“A menudo estamos distraídos por demasiados intereses, por demasiados reclamos, y es difícil distinguir, entre tantas voces y tantas palabras, la del Señor, la única que hace libre”, reconoció el Papa quien destacó la importancia de “acostumbrarse a escuchar la Palabra de Dios, a leerla”.
Una vez más, el Papa Francisco aconsejó: “lleven siempre con ustedes un pequeño Evangelio, una edición de bolsillo del Evangelio, en bolsa, para leer cada día una parte, para que estén acostumbrados a leer la Palabra de Dios y a entender bien la semilla que Dios te ofrece y pensar con cuál tierra yo lo recibo”.
En este sentido, el Santo Padre advirtió que en esta parábola Jesús explica que “la Palabra de Dios, representada por las semillas, no es una Palabra abstracta, sino que es Cristo mismo, el Verbo del Padre que se ha encarnado en el vientre de María. Por lo tanto, acoger la Palabra de Dios quiere decir acoger la persona de Cristo, el mismo Cristo”.
“Hay distintas maneras de recibir la Palabra de Dios. Podemos hacerlo como un camino, donde en seguida vienen los pájaros y se comen las semillas”, dijo el Papa quien añadió que en este caso “sería la distracción, un gran peligro de nuestro tiempo”.
“Acosados por tantos chismorreos, por tantas ideologías, por las continuas posibilidades de distraerse dentro y fuera de casa, se puede perder el gusto del silencio, del recogimiento, del diálogo con el Señor, tanto como para arriesgar perder la fe y no acoger la Palabra de Dios. Estamos distraídos por las cosas mundanas”, alertó el Papa.
En segundo lugar, el Pontífice se refirió al recibir la Palabra de Dios “como un pedregal, con poca tierra. Allí la semilla brota en seguida, pero también se seca pronto, porque no consigue echar raíces en profundidad”.
“Es la imagen del entusiasmo momentáneo pero que permanece superficial, no asimila la Palabra de Dios. Y así, ante la primera dificultad, un sufrimiento, una turbación de la vida, esa fe todavía débil se disuelve, como se seca la semilla que cae en medio de las piedras”, afirmó.
En tercer lugar, el Papa recordó que es posible acoger la Palabra de Dios “como un terreno donde crecen arbustos espinosos. Y las espinas son el engaño de la riqueza, del éxito, de las preocupaciones mundanas… Ahí la Palabra se ahoga y no trae fruto”.
Finalmente, el Santo Padre sugirió acoger la Palabra de Dios “como el terreno bueno. Aquí, y solamente aquí la semilla arraiga y da fruto. La semilla que cae en este terreno fértil representa a aquellos que escuchan la Palabra, la acogen, la guardan en el corazón y la ponen en práctica en la vida de cada día”, concluyó.
POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa
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]]>La entrada Biografìa S.E. Mons. Gonzalo de Villa se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]> Obtuvo la especialización en Filosofía en la Universidad Autónoma deNicaragua. Estudió Teología en el Instituto de Teología para Religiosos en Caracas
(Venezuela). En Canadá obtuvo una maestría en «Pensamiento Social y Político» en la Universidad de York en Toronto y, posteriormente, un diploma en Estudios Latinoamericanos.
Fue ordenado sacerdote en Panamá el 13 de agosto de 1983. Hizo votos perpetuos en la Compañía de Jesús el 6 de febrero de 1993.
Como sacerdote ha ocupado los siguientes cargos: Profesor de Filosofía en la UCA (Universidad de Centro América) en Managua (Nicaragua), Profesor de Religión en el Colegio San Ignacio de Caracas (Venezuela).
En Guatemala fue: Profesor de Filosofía y
Ciencias Políticas en la Universidad Rafael Landívar, Profesor de Filosofía en el Seminario Mayor Nacional de Guatemala, Vicedecano y Decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Rafael Landívar, Delegado Superior Provincial de la Compañía de Jesús para Centroamérica, Párroco de San Antonio, Superior de varias casas religiosas de la Compañía de Jesús en Guatemala y Rector de la Universidad Rafael Landívar.
El 9 de julio de 2004 fue nombrado Obispo titular de Rotaria y Auxiliar de la Arquidiócesis Metropolitana de Santiago de Guatemala y recibió la Ordenación Episcopal el 25 de septiembre siguiente.
El 28 de julio de 2007 fue transferido a la Diócesis de SololáChimaltenango.
Desde el 2 de octubre de 2010 hasta el 14 de julio de 2011 fue Administrador Apostólico de
la Arquidiócesis Metropolitana de Los Altos Quetzaltenango-Totonicapán.
En 2017 fue elegido Presidente por tres años en la Conferencia Episcopal y en 2020 fue reconfirmado por otros tres años como Presidente de la Conferencia Episcopal.
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]]>La entrada Corpus Christi 2020: Estos son los dos efectos de la Eucaristía, según el Papa Francisco se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>El Santo Padre destacó que el efecto místico o espiritual de la Eucaristía: “Se trata de la unión con Cristo, que se ofrece a sí mismo en el pan y el vino para la salvación de todos”.
Explicó que “Jesús está presente en el sacramento de la Eucaristía para ser nuestro alimento, para ser asimilado y convertirse en nosotros en esa fuerza renovadora que nos devuelve la energía y el deseo de retomar el camino después de cada pausa o caída”.
Pero esto “requiere nuestro asentimiento, nuestra voluntad de dejarnos transformar, nuestra forma de pensar y actuar; de lo contrario las celebraciones eucarísticas en las que participamos se reducen a ritos vacíos y formales”, advirtió.
“Y muchas veces, alguno va a la Misa porque se debe ir, como un acto social, respetuoso, pero social. Sin embargo, el misterio es otra cosa: es Jesús presente que viene para nutrirnos”.
El Pontífice cito un segundo efecto de la Eucaristía: “El comunitario”. “Se trata de la comunión mutua de los que participan en la Eucaristía, hasta el punto de convertirse en un solo cuerpo, como lo es el pan que se parte y se distribuye”.
“La comunión con el cuerpo de Cristo es un signo efectivo de unidad, de comunión, de compartir. No se puede participar en la Eucaristía sin comprometerse a una sincera fraternidad mutua”, resaltó.
“Pero el Señor”, continuó Francisco, “sabe bien que nuestra fuerza humana por sí sola no es suficiente para esto. Sabe, por otro lado, que entre sus discípulos siempre existirá la tentación de la rivalidad, la envidia, los prejuicios, la división… Por eso también nos ha dejado el Sacramento de su presencia real, concreta y permanente, para que, permaneciendo unidos a Él, podamos recibir siempre el don del amor fraterno”.
Este es el doble fruto de la Eucaristía: “la unión con Cristo y la comunión entre los que se alimentan de Él, genera y renueva continuamente la comunidad cristiana”.
Además, afirmó que “es cierto que la Iglesia hace la Eucaristía, pero es más fundamental que la Eucaristía haga a la Iglesia, y le permita ser su misión, incluso antes de cumplirla”.
Por último, pidió “que la Santa Virgen nos ayude a acoger siempre con asombro y gratitud el gran regalo que nos ha hecho Jesús al dejarnos el Sacramento de su Cuerpo y su Sangre”.
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]]>La entrada Actualización de casos positivos de COVID-19 por Departamento. se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>información dada por el señor Hugo Monrroy Ministro de Salud Publica y Asistencia Social, 364 casos positivos 202 de genero Masculino y 162 de genero Femenino
Distribución de Casos por Departamento para este Martes 09 de Junio 2020
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]]>La entrada Vaticano crea la iniciativa Covid 19, dedicada al trabajo de la Iglesia Católica en relación a la pandemia y a la crisis social . se publicó primero en Radio Creativa 98.1 FM.
]]>Esta Comisión a través de los cinco grupos de acción establecidos, busca saber compartir nuestros medios para salvar vidas, sin discriminación alguna.
El primer Grupo de Trabajo está dirigido a las Iglesias Locales escuchar sus experiencias con el Covid 19 y ver como fortalecerlas como actores principales de sus soluciones.
Al respecto el Cardenal de Guatemala Álvaro Ramazzini indicó que el país ya se está preparando para entrar en ese contexto y que los primeros pasos se empezaron a dar con el médico epidemiólogo Edwin Asturias y otras personas, que, con el aval presidencial para trabajar todo lo relacionado al Covid 19, han llenado un formulario al respecto del tema de la epidemia.
El segundo grupo abordará el tema del estudio científico de la pandemia , con el apoyo de la Academia para la Vida de la Santa Sede y la Academia Pontificia de las Ciencias y oras organizaciones.
El tercer grupo coordinado por el Vicasterio para la Comunicación que organiza las estrategias para informar sobre las actividades de los grupos de trabajo y promover la comunicación entre las iglesias locales.
El cuarto grupo coordinado por la segunda sección para las relaciones Con los estados de la Secretaria de Estado que se ocupa de la relación del Vaticano con otros estados con fines de promoción e intercambio de datos.
El quinto grupo de trabajo se encarga de la recaudación de fondos para que la Comisión Covid 19 del Vaticano pueda apoyar las actividades de las iglesias locales y las organizaciones católicas, así como sus propias actividades de investigacion, análisis de datos y comunicación.
El Cardenal también indicó que se cuenta con el apoyo de Cáritas Internacional y otras entidades de la Curia Romana, y que la Comisión Covid 19 durará un año, pero de ser necesario ampliará sus actividades.
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